¿HASTA QUÉ PUNTO PUEDE LLEGAR A MOLESTAR?
La publicidad contribuye en gran parte realizar una venta, en cualquier empresa, negocio o algo que se le parezca, pero ¿hasta qué momento puede dejar de ser lo más importante y por el contrario llegar a ser petulante y además un acto de insatisfacción para los compradores y televidentes? (en este caso si fuese en el medio de la televisión) .No es un mito que para todo ser humano el poder ver un aviso sin obligación alguna llama su curiosidad y ese es el punto clave de la publicidad; es donde la persona o comprador puede dar un visto bueno o malo si fuese el caso, pero es en ese llamado de atención en el que se puede percibir la pulcritud y además una buen trabajo publicitario, dos factores decisivos a la hora de comprar.
Ahora hablemos de la contaminación, afirma Fernando García "La contaminación visual debe ser considerada definitivamente como un tema ambiental, y se debe legislar en concordancia". Esto puede definirse como una sustancia o forma de energía que puede provocar algún daño o desequilibrio provocando un mal. La contaminación visual y en este caso porque no decirlo la contaminación publicitaria, afecta a esta sociedad.
De igual manera la sustancia contamínante en este caso la exageración publicitaria deberá estar en cantidad relativa suficiente como para provocar ese desequilibrio en el ambiente. Esta cantidad relativa puede expresarse como la masa (cantidad) de la sustancia introducida en relación con la masa o el volumen del medio receptor de la misma, si la publicidad fuese medida respecto a la cantidad de receptores no causaría mayores daños pero aun tendría que ser manejado muy bien ya que el contenido de lo que se quiere dar a conocer debe llamar la atención sin tener que incomodar o invadir al usuario.
"Los avisos publicitarios llegan a cansar y a irritar cuando se convierten en invasivos", afirma Fernando García. En lo personal, cuando aparece publicidad invasiva cambio inmediatamente de canal o de sitio web, incluso sin antes averiguar si el producto anunciado me puede interesar, al preguntarme si la publicidad siempre tiene que ser invasiva llego a la conclusión de que no es así, es la manera cómo se maneja el tema. Se debe hacer un cambio de roles por lo que es necesario que el publicista o la compañía se ponga en el lugar de los consumidores y decida que pueda llamar la atención sin llegar a incomodar.
La publicidad es necesaria, pero ha de ser responsable, y si los creadores de la misma no son capaces de integrar sus mensajes y adecuarlos al entorno y la salud mental del ciudadano, es un claro indicio de que el resultado no será el esperado.
